10 puntos en contra de iPhone, Windows Phone y Android

| marzo 22, 2013 | 0 Comentarios

Si preguntamos a todos los usuarios de smartphones cuál es el sistema operativo de sus móviles seguro que nos llevamos una sorpresa, porque existirá un alto porcentaje de ellos que no sabrán lo que llevan dentro del teléfono. Si es un iPhone ya saben lo que tienen, por más que luego no sepan referirse a iOS. Si se trata de Windows Phone ya es algo más complicado, aunque la tecla central de Windows le acaba delatando. Y lo difícil es que averigüen si su smartphone lleva Android, porque existe tal amalgama de fabricantes, diseños, aplicaciones e interfaces que a veces resulta una tarea difícil el reconocerlo. Porque no siempre es bueno todo lo que definen como tal y conviene tener una opinión más generalizada de lo que vamos a encontrarnos una vez compremos determinado smartphone, aquí va nuestros problemas más generales de Android, iPhone y Windows Phone.

Como ya dijimos ayer en nuestros puntos positivos sobre estos tres sistemas operativos móviles, iPhone no es estrictamente esto, ya que hace referencia al teléfono más que al software. Pero como sólo estamos comparando eso, móviles, y dado que Windows Phone no tiene opción a tablet, hemos remarcado a los tres como sistema, tratando de averiguar qué es lo más negativo de cada uno. Independientemente de los otros dos y siempre diferenciándose de ellos, algo que hay que tener en cuenta cuando leamos lo que viene a continuación.

En contra de Android

10 puntos en contra de Android

Está claro que no se pude defender a muerte nada, cualquier cosa lleva implícitos algunos problemas. Y en el caso de Android esto también es patente, habiendo encontrado los siguientes aspectos que no son demasiado destacables:

  • Existe demasiada diversidad. Esto, que ya lo habíamos destacado como positivo en el otro artículo, también puede ser negativo, ya que la avalancha de opciones y terminales que posee este sistema acaba por marear al que no tiene una idea definida de lo que quiere. Y a los programadores, que odian esta fragmentación.
  • Las actualizaciones son un dolor de cabeza. Quitando los terminales Nexus (aquellos distribuidos por la propia Google), el resto no tiene una política de actualizaciones de sistema. Aunque nos compremos el más moderno, esto no garantiza que lleve la última versión de Android, ni que vaya a actualizarse en un futuro.
  • Hay demasiadas incompatibilidades entre aplicaciones y juegos. Unido a los dos puntos negativos anteriores, al haber tanta diversidad, versiones de Android y hardware disponible, nunca sabremos si una aplicación o juego funcionará por más que nuestro móvil sea último modelo y aparezca compatible.
  • Para que funcione fluido necesita cierta potencia. Android es el sistema menos optimizado de los tres, por lo que siempre va a necesitar mejores características de hardware para funcionar igual. Es algo a tener en cuenta cuando se busca un móvil económico con él.
  • Suele ser más complicado para alguien que nunca ha usado un smartphone. A pesar de que hay móviles que se esfuerzan en ser sencillos, como Android permite personalizarse al extremo el hacerse con el sistema suele requerir bastante esfuerzo, sobre todo para alguien que no sabe de móviles.
  • Hay que tener más cuidado con las aplicaciones. Ayer ya dijimos que no sólo se podían instalar apps desde la tienda Google Play Store, pero instalarlas de manera ajena puede tener problemas: existe bastante malware y software malicioso en apps Android ajenas a la tienda, por lo que hay que tener mucho cuidado. También es más fácil encontrarlo en aplicaciones y juegos de la propia tienda, siempre hay que descargar sabiendo lo que se descarga.
  • La tendencia son las pantallas grandes. Aunque la tendencia móvil es esta, pantallas enormes, es en Android donde más se nota, existiendo ya enormes monstruos. Los móviles de gama baja son una buena opción para los usuarios que quieren pantallas pequeñas. Pero, ¿qué ocurre si también se desea un móvil potente? Casi no existe la conjunción.
  • Existen excesivas versiones de sistema. Hilando el tema de las actualizaciones, hay un apartado que merece especial atención: el número de versiones de Android es demasiado alto, por lo que es recomendable estar informado de todas ellas antes de comprar un smartphone. Como hemos dicho, comprar lo último no garantiza que esté actualizado.
  • Configurar el móvil es algo más difícil. No vamos a ahondar en configuraciones complicadas, pero sí que es cierto que configurar un Android para un uso normal suele ser más difícil, sobre todo porque no hay manera de que los ajustes sean universales. El menú de configuración de un móvil puede ser totalmente diferente al de otro Android.
  • Encontrar accesorios puede ser una tarea imposible. Quitando pocos móviles que son extra famosos y para los que hay casi de todo (al estilo iPhone), si tenemos un Android poco conocido va a resultar muy complicado hasta encontrar una funda o protector de pantalla.

En contra de Windows Phone

10 puntos en contra de Windows Phone

Quizá penséis que nos íbamos a apiadar de Windows Phone sólo por haber llegado el último, pero nada más lejos de la realidad: pensamos airear sus trapos sucios. Aunque no son trapos, sino problemas que hemos encontrado en este sistema:

  • Ha tenido actualizaciones indefendibles. A pesar de que la mayoría de Windows Phone reciben por igual las actualizaciones, el salto que se produjo desde 7.5 a 8 dejó en la estacada a los primeros propietarios de sus móviles, fragmentando enormemente el mercado. No debería de volver a ocurrir, pero nunca se sabe.
  • Sus apps y juegos son algo caros. Esto se ha ido corrigiendo, pero era algo de lo que muchos usuarios se quejaban: el precio de los juegos y apps de calidad es algo alto, además de que los desarrolladores suelen subir el coste de adquisición en este sistema aunque sea más bajo en otras tiendas, como la Play Store o la App Store.
  • Su personalización es casi nula. Estamos de acuerdo en que Windows Phone es muy bonito, funciona realmente fluido y en que posee un diseño que le da personalidad, pero eso no es excusa para que el usuario no pueda adaptarlo a sus necesidades. Ni tonos de mensajes ni fondos de pantalla: sólo tonos de color limitados y únicas posibilidades en la pantalla de bloqueo o en el tamaño de las baldosas.
  • Las baldosas de su escritorio son demasiado monótonas. Enlazado con el punto anterior, no cabe duda de que las baldosas móviles son divertidas y atractivas, pero uno se acaba cansando de tanta monotonía cuadrada. Por más que haya apps más vistosas que tengan animaciones logradas.
  • Las aplicaciones multiplataforma no están al mismo nivel que en el resto de sistemas. Whatsapp, Twitter, Foursquare… Son ejemplos de aplicaciones estrella y reconocibles que, a pesar de tener versión para Windows Phone, esta no está a la altura de las demás.
  • Está Nokia y el resto. Ya lo hemos comentado en alguna ocasión, la supremacía de Nokia en Windows Phone consigue que sus smartphones sean los que mejor equipados están, por lo que siempre es mejor comprar uno de los suyos. Aunque claro, los diseños de Nokia no gustan a todo el mundo…
  • Se abusa del scroll. El acceder a las funciones y menús de sistema y apps deslizando a izquierda, derecha, arriba y abajo es muy habitual, estando todo distribuido sobre un plano al que la pantalla del móvil sólo accede en parte. Es llamativo y visual, pero se suele perder tiempo navegando por menús cuando el diseño podría ser más conciso.
  • No es muy popular. Todos compramos un smartphone porque nos gusta su sistema o por el propio teléfono, y solemos comparar sus funciones y apps con los amigos. El problema es que casi nadie tiene Windows Phone, lo cual deja a sus usuarios un poco solitarios.
  • Es más propenso a cerrar las aplicaciones en segundo plano. Aunque los tres permiten la ejecución de aplicaciones de usuario aunque no se estén utilizando directamente en la pantalla, Windows Phone es más propenso a cerrarlas si abrimos cualquier otra. Si estamos midiendo las calorías mientras corremos y escuchamos música, hay riesgo de perder el progreso, por ejemplo.
  • Los desarrolladores no tienen demasiado interés en lanzar apps para Windows Phone. Sin aplicaciones no hay plataforma, y eso es algo que Microsoft sabe. Con casi 200.000 apps no se puede decir que Windows Phone esté carente de ellas, pero hay muchas compañías que, aún así, no lanzan versiones para ella. Y la calidad general de la tienda es bastante dudosa.

En contra de iPhone

10 puntos en contra de iPhone

A pesar de que el iPhone es uno de los móviles y sistemas operativos que pueden subirse sin dudarlo al podio de los más vendidos, deseados, amados y copiados, también posee su lado más oscuro, teniendo una serie de problemas que no se pueden pasar por alto. Y que vamos a destacar ahora mismo, por supuesto:

  • Su diseño apenas ha cambiado desde el inicio. No podemos decir que el estilo de iconos redondeados con escritorios en scroll lateral sea poco innovador o feo, pero es que no ha cambiado apenas desde el primer iPhone. ¿Realmente una compañía tan innovadora puede seguir manteniendo esta interfaz durante tantos años?
  • Es demasiado caro. No hay paliativos: el iPhone es excesivamente caro. Y no sólo el teléfono, también el propio sistema, necesitando de una buena inversión para desarrollar sobre él. Puede otorgar status y venderse bien de segunda mano, pero resulta muy complicado hacerse con el primero.
  • Un sólo botón de control no basta. Todos habéis visto que el iPhone sólo posee el botón inferior de Home (con el cuadrado dibujado), teniendo el resto de acciones sobre la pantalla. Y  gestos tan sencillos como echar para atrás en una aplicación suelen necesitar algo de tiempo hasta localizar el botón, siempre que el desarrollador haya diseñado bien el programa.
  • Va por detrás en innovación. Esto es bastante discutible, pero no cabe duda de que el iPhone se está quedando atrás en evolución, sobre todo si lo comparamos con Android. Resulta matizable y controvertido, pero, a grandes rasgos, es un hecho.
  • Las características más punteras sólo están disponibles en los últimos modelos. Es cierto que el iPhone recibe las nuevas versiones de sistema de forma muy generalizada, teniendo acceso a ellos incluso móviles con 2 años de antigüedad. Pero no es menos cierta una cosa: las innovaciones sólo están disponibles para los iPhone más recientes, aunque luego se demuestre que no hay razón para ello.
  • Es excesivamente cerrado. No podemos decir que iPhone sea el sistema operativo móvil más cerrado de los tres, ya que Windows Phone también le pisa los talones, pero Apple es quien más restringe el acceso del teléfono a servicios y aplicaciones, dejando entrar sólo lo que la compañía quiere. Microsoft también, pero al menos ellos permitieron durante un tiempo el “jailbreak” de forma legal…
  • Su pantalla se ha quedado pequeña. Al contrario que ocurre con el punto negativo que hemos destacado en Android, el iPhone va al revés: su pantalla es diminuta al lado de los teléfonos más actuales de Google. Y si se necesita un panel con más pulgadas que 4… Sólo hay una solución: moverse de Apple.
  • El bonito diseño exterior del iPhone puede ser un problema. Aluminio, cristal, acero… Los materiales del iPhone son de auténtico lujo, pero no están preparados para la vida rutinaria de cualquier teléfono móvil. Ninguno lo está, pero duele menos rayar un plástico que el aluminio. ¿Os enamora su diseño? Pues va a acabar dentro de una funda de plástico.
  • Está anclado a iTunes. Esta aplicación para Windows y Mac es una solución multimedia realmente buena, y un dolor de cabeza cuando se trata de gestionar las copias de seguridad y restauraciones del iPhone.
  • Los accesorios son incompatibles con otros móviles y, en el caso del iPhone 5, incompatibles con versiones anteriores. Apple siempre ha ido implementando medidas para que los accesorios que se enchufan al conector fueran perdiendo compatibilidad con las sucesivas versiones del teléfono. Hasta que Lightning en el iPhone 5 acabó por rematarlo. Y evidentemente, ni cargadores ni docks ni accesorios similares son compatibles con el resto de smartphones, que casi todos usan micro USB.

¿Qué os parecen todos estos problemas de de Android, Windows Phone y iPhone? ¿Estáis de acuerdo con ellos, añadiríais alguno más o estáis completamente en desacuerdo? Pues ya sabéis lo que tenéis que hacer: ¡a comentar!

Sobre el autor ()

Escritor aficionado y profesional del "picateclas", soy un enamorado de los móviles desde que cayó en mis manos un Alcatel One Touch Easy de Airtel hace más de doce años. Adoro Android y ya he tenido cuatro móviles con este sistema. Colaboro en varias páginas más de la red de bemoob y podéis encontrarme en Twitter, soltando cualquier cosa que se me pase por la cabeza. Y es una amenaza...

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